Y la verdad es que luce genial. La línea del techo (y sobre todo el corte de las ventanillas) le dan un toque muy deportivo, y el abandono del portón completamente vertical moderniza mucho el aspecto de este modelo.
Quién nos iba a decir hace un par de décadas que la casa "de los coches cuadrados cual cajas de cerillas" acabaría creando esculturas de cuatro ruedas como esta... ¿verdad?






